Morir como Vivir.
Sábado, Marzo 15, 2008 por hechizos

Lo confieso. Durante casi 7 años de mi vida mantuve un diario, al que siempre llamé “Recuerdos de un Soñador”, en el que, día tras día, plasmaba los acontecimientos de mi vida y mi mente de una forma enfermizamente detallada y, a veces, paranoica. Guardo con recelo en una caja esos recuerdos – alrededor de 13 cuadernos- junto con otros relatos, historias y ensayos varios de la existencia de una mente inquieta e introvertida. Me gustaba escribir, disfrutaba, me desahogaba, y me ayudaba a conocerme a mí mismo y a los demás. En la actualidad, cuando muy de vez en cuando releo algunos de mis escritos, sigo extrañándome con nostalgia de lo que fui (o creí ser), de lo que soy ahora… y de lo que seré?
Cuando alcancé mi “madurez espiritual” los diarios me abandonaron- siempre son ellos los que se alejan de mí- y sustituí las palabras escritas por la realidad del trabajo, la familia, mi amorcito, los amigos y… la hipoteca creciente. Perdí el hábito de escribir, de imaginar historias, de seguir soñando recuerdos y, en cierta forma, siempre lo eché de menos…. Con la llegada de las nuevas tecnologías, y bajo el auspicio de unos compañeros de trabajo, comencé este blog, lo llamé Hechizos- Fragmentos para olvidar, (un titulo que aún sigo pensando si es el más idóneo, pero salió así) y entonces volví a disfrutar del placer de volver a escribir (o similar), de compartir (gran mérito para un introvertido pesimista) y de ser leído por unos cuantos amigos y desconocidos.(Gracias a todos los que os pasáis por aquí)
Prometí entonces en el primer post que publiqué que si “en alguna ocasión me invadía el valor necesario”, os dejaría leer algunos de esos escritos. Hoy me he animado a hacerlo, y se que me arrepentiré. Os presento una entelequia [Cosa irreal, que no puede existir en la realidad] titulada MORIR COMO VIVIR, escrita de un tirón, una noche de septiembre de 1994 bajo los efectos, imagino, del alcohol y las drogas (de la vida). Morir como Vivir pretende ser un extraño canto a la hipocresía, a la amistad y a la lucha por la vida. Me trae buenos recuerdos. Música recomendada para (no) leerlo [The End -The Door] y, por supuesto, de noche…
Morir como Vivir
“Cruzo mis ojos pero el momento es largo y prefieres apartar la mirada estúpida de aquel que baja con soberbia y pisotea aún más tu ya cansado corazón. Y entonces hablan de sus cosas, alejándose de tu presencia totalmente simbólica e irónica, porque el juego de la hipocresía nunca lo has ganado y ya llevas intentándolo casi un siglo… también simbólico en el momento de mentir. Con ayuda de tus amigos dicen que todo conseguirás, bonitos recuerdos que te acercan a tu mayor desgracia, la de querer lo imposible con ansiedad… Y una vez más las gotas de lluvia presentes en los momentos decisivos, cuando el hecho no parecía tener sentido y sientes el cambio. Ahora te controlas razonadamente, explotas en soledad, donde nadie pueda verte llorar… pero no son por ello lágrimas menos valientes. A pesar de todo para nada sirve y aunque desnudas la piel de la sorpresa, desapareces demostrando tu egoísmo. Cansado de sentir la simple melodía cuando ni tan siquiera has dado el primer paso importante, sabes que no estas solo en la ansiada lucha de la libertad, pero todo es diferente cuando se trata de ti mismo. Puedes decirme que te pertenezco, que sientes el mismo dolor paso a paso, la sensación que ya se ha apoderado de ti como un maldito demonio hacia el Fin de los tiempos. Y se te acaba la inspiración, ya no encuentras musa de sueños y lamentos, ya no tienes fuerzas ni para soñar desde hace tiempo. Y abandonas los planes más inmediatos, te dejas caer en tus propios juegos ocultos preferidos, lejos del encuentro último, aunque se burlen de ti, como en estos momentos indescifrables del loco mártir, del tonto por excelencia, inerte, espiritual y melódico… Una vez más en silencio descansarás de la maldita marea de recuerdos ahogándote inerte en el cielo de los talentos activos de la vida mascarada del Héroe incomprendido, de noches de deseos y alcohol, perdiendo tu identidad, prometiéndote poder comprarla inútilmente, pero cuando te acercas a por ella te da la espalda, quizás más que nunca te lo merezcas, más aún cuando ya no reflexionas cada una de las heridas sufridas, agotando la paciencia del ínfimo optimismo: aburrido y monótono como últimamente… antes incluso de la paciente y original caída y lucha de acusaciones subjetivas, morales y valientes, cuando la misma moneda se volverá contra ti en forma de inspiración forzada en soledad, con la única ayuda de lo que aún no has encontrado ni sabes donde buscar, y no estas dispuesto que la tristeza del último suspiro se pueda convertir en alegría cerrada y dolorosa, para que el resto de la nueva etapa siga el destino de los signos cansados y solitarios, que braman valientes cada noche muy cerca de la timidez de la más absoluta agonía.
Y son muchos los que han aprendido de la vida, capaces de transformar en belleza hasta al último asesino… de la eterna juventud una vez más, de las pocas que consiguen por adaptación propia penetrar en el tiempo eterno del olvido, agotando los últimos momentos de la singularidad de acabar lo imposible. Algunos se vuelven a equivocar sin lugar al perdón que les niegan los que pretenden acceder a su mundo; estos son los falsos hipócritas demostrando la categoría de su autoestima y fuerza para enfrentarse al mundo general, distintos para según casos, que nunca lo conseguirán a pesar de su perfección. Y ahora aparece la figura de la diosa errante, ebria, feliz y pensativa, detrás de su último fracaso característico, premonición de la misma etapa. Sin ir más lejos, la magia en tus manos florece, tienes el poder, lo tienes todo, incluso el último que se convertirá en uno más de la perfección momentánea, y antes de que pretenda el suicidio, el escape fácil y última reflexión obligada, iniciamos dicho está el sonido de los elementos… y será que todo nos lleva a lo mismo…”
Recuerdos de un Soñador
Morir como vivir.
© Yo mismo. Septiembre 1994


Pues no deberías avergonzarte el testo está muy bien.
Saludos…
Hola José!Yo como lectora habitual tuya te agradeco sinceramente que hayas tenido la bondad de mostrarnos tus letras. No todo el mundo tenemos esa iniciativa…Y por cierto que escribes GENIAL!Quisiera seguir leyendo más aún.
Un saludo!!
Gracias troncha y bienvenido (interesante blog el tuyo) Gracias a ti también, Caro, de nuevo, por tus palabras. Es cierto que me costó mucho decidirme a postear este escrito, pero como os lo prometí, ya está hecho. No me considero que escriba Genial, pero agradezco el halago y quizás me anime con ello a publicar algún texto/relato más, siempre y cuando acompañen las “circunstancias y motivaciones adecuadas” Saludos para todos.
Todavía suena la inquietante “The End” (algún día tengo que prestarle atención a esta canción) y con esta banda sonora y tu texto recién leído, me cuesta un gran esfuerzo salir de la cueva en la que me has dejado. Creo que es admirable poder reunir el valor suficiente para enseñar al mundo algo que escribiste hace tanto tiempo, sin duda es una clara señal de madurez y paz interior.
A mí, por ejemplo, todavía me incomoda ver algunas fotos de mi adolescencia y juventud incluso estando a solas.